top of page

"EL HOLOCAUSTO DE LAS LETRAS", ENTRE EL TEATRO Y EL BIOPODER

  • Foto del escritor: Gabriel Caicedo
    Gabriel Caicedo
  • 25 sept 2020
  • 5 Min. de lectura

Ya en 1951, el escritor argentino Ernesto Sabato afirmaba que el mundo llegaba a las últimas consecuencias de una civilización tecnolátrica y que solo los artistas serían capaces de representar esta crisis y volcar el concepto de realidad. Sabato no se equivocó.


Actualmente, el planeta entero sufre los efectos de una pandemia de Covid-19, un nuevo virus que ha llegado para agudizar la crisis civilizatoria anunciada y que ha clarificado ciertas paradojas. En este marco, una obra teatral titulada "El holocausto de las letras" profundiza una crítica a las formas de control biopolítico inauguradas en la era de la información, curiosamente, las ocupa para resignificar su contenido.

Bajo la palpitante banda sonora de Requiem for a Dream de Clint Mansell, los personajes de este trabajo escénico descubren que están atrapados en una distopía tecnológica. Hecho extraño y paradójico, pues esos violines serían el perfecto acompañamiento de los tiempos actuales. Vivimos situaciones similares debido a las aplicaciones de la biopolítica en medio de una emergencia sanitaria a nivel mundial, todo ello mediado por la tecnología.


Ha pasado más de medio año cuando, por vez primera, se escuchó en los noticieros una alarma que atemorizó a la población, un brote de un patógeno virulento a nivel mundial que en muchos de los casos, resultó mortal para los humanos. El miedo se generalizó y los gobiernos centrales arriesgaron el valor de sus economías al disponer el confinamiento social. Sin embargo, en algunos estratos se activó el trabajo, la educación, la medicina e incluso la cultura a distancia, a través de los dispositivos conectados a internet. La sociedad accedió a esa distopía que la obra sitúa como punto de arranque.


El biopoder, en ese sentido, trata sobre las diversas técnicas que se utilizan para subyugar a los cuerpos vivos y a la población. Basta con leer al filósofo surcoreano, Byung-Chul Han, para entender esta categoría que se encuentra más vigente que nunca en el escenario pandémico:


"La conciencia crítica ante la vigilancia digital es en Asia prácticamente inexistente...En China hay 200 millones de cámaras de vigilancia, muchas de ellas provistas de una técnica muy eficiente de reconocimiento facial. Captan incluso los lunares en el rostro. No es posible escapar de la cámara de vigilancia. Estas cámaras dotadas de inteligencia artificial pueden observar y evaluar a todo ciudadano en los espacios públicos, en las tiendas, en las calles, en las estaciones y en los aeropuertos. Toda la infraestructura para la vigilancia digital ha resultado ser ahora sumamente eficaz para contener la epidemia" (Chul Han 2020) *

En este punto, se aclara que la puesta escénica procura una distopía al puro estilo orwelliano, en la que la humanidad ha dejado de leer por orden del régimen y las emociones se perciben a través de objetos tecnológicos. Se prohíbe y se castiga todo intento de reproducir las artes literarias.


En este contexto, cuatro escritores de antaño, cuyos nombres se han registrado como clásicos en la literatura universal, regresan de sus respectivas épocas para formular un plan que acabe con la biopolítica del régimen. Por un lado está Julio Verne (David Noboa) y su pasión por las aventuras y la ciencia ficción, por otro, Edgar Allan Poe (Patrick Valembois) con su temperamento oscuro y poético. También, Agatha Christie (Fernanda Corral) la mejor exponente del género policíaco y Virginia Woolf (Salomé Velasco), figura del feminismo internacional.


En la obra teatral como en la coyuntura actual, el biopoder, este famoso concepto dentro de los textos de filósofos como Michel Foucault, se activa. Controla todas las dimensiones de los seres humanos, individual y socialmente. Se administra la vida con números. Así lo afirma Sabato:


"Frente a la infinita riqueza del mundo material, los fundadores de la ciencia positiva seleccionaron los atributos cuantificables: la masa, el peso, la forma geométrica, la posición, la velocidad... Pero como la ley matemática confiere poder, y como el hombre tiende a confundir la verdad con el poder, todos creyeron que los matemáticos tenían la clave de la realidad. Y los adoraron" (Sabato 1951:25)***

Pero olvidaron que en la vida no todo se cuenta o se mide. La ratio, matemática por excelencia, no alcanza a comprender el por qué la música o la poesía hacen llorar al ser humano. Mucho menos le interesa saber. Por eso es que la obra teatral también se configura como mecanismo que disputa las verdades, por ejemplo, el valor de la imaginación al momento de leer versus el pragmatismo funcional y resumido de las redes sociales. No hay espacio para imaginar.


Antes de la pandemia, quizás este tipo de poder era de baja intensidad, ahora, tiene límites no pensados, así lo aclara Angulo y Cerbino:


"Alrededor de este discurso de la máquina como símbolo y como metáfora de bienestar, se consolidan otros regímenes de poder y de control en contrasentido de las libertades individuales y colectivas que actualmente están sujetas a los niveles disparados de miedo y paranoia. Las máquinas de medir son las máquinas de predecir el futuro, acentuando los rasgos de una cultura de la sospecha....Todo ello bajo el eslogan de la seguridad sanitaria". (Angulo y Cerbino 2020,309) *

El grupo Distópico Teatro, a través de su director Eduardo Hinojosa, dramaturgo de esta ingeniosa obra, ha llegado al punto de análisis sin previo aviso. Nos arroja de inmediato a esa sociedad controlada donde las máquinas definen los espacios de la vida.


Presenciar un producto cultural de este tipo, en pleno confinamiento nos induce a otras paradojas como pensar el canal y repensar el lenguaje de la obra teatral, y por supuesto sus relaciones con el espectador.


La puesta escénica se transmite en vivo desde el Teatro Demetrio Aguilera Malta, pues se trata de una obra escogida para presentarse en el proyecto Telón 2020 de la CCE. Las condiciones de producción migraron hacia las plataformas de streaming lo que implica una mutación del teatro a una cosa parecida al séptimo arte, sin llegar a serlo. Con la lejanía de la pantalla de cine, y el cuasi acercamiento energético del actor en las tablas, en palabras de Hinojosa se estructura "un híbrido".


La contradicción recae en la representación de una distopía tecnológica, en medio de un escenario distópico real, al que se llega por medio de la digitalización de la vida. Sin pretender que esta situación particular sea negativa, existen factores que son considerados como positivos, como la aproximación del producto cultural a un público globalizado. No hay barreras de tiempo y espacio, cualquiera puede ver la obra. Sin embargo, no la percibe en su magnitud física, porque el teatro se disfruta de forma presencial.


Por un lado se globaliza el producto y por otro, se sufre el distanciamiento. El futuro llega y el arte se adelanta para avisarnos. Queda claro que el miedo; disciplina y la distopía nos alcanza, pero también que el teatro puede resignificar tanto canales, medios y contenido.


¿Podemos criticar el pragmatismo con el que funcionamos en pandemia?







Por Gabriel Caicedo

Lic. en Comunicación Social por la Universidad Central del Ecuador



Fuentes:


* Chul Han, Byung (2020), La emergencia viral y el mundo de mañana. Byung-Chul Han, el filósofo surcoreano que piensa desde Berlín , El País, recuperado de: https://elpais.com/ideas/2020-03-21/la-emergencia-viral-y-el-mundo-de-manana-byung-chul-han-el-filosofo-surcoreano-que-piensa-desde-berlin.html


** Angulo, N. ; Cerbino, M. (2020). La construcción social de plataformas digitales y la experiencia de la vida cotidiana ¿cómo funcionan los objetos técnicos en época de confinamiento social? , Chasqui Revista Latinoamericana de Comunicación N.º 143, Abril-Julio 2020 (Sección Diálogo de saberes, pp. 291-314). Ecuador: CIESPAL. Recuperado de: https://revistachasqui.org/index.php/chasqui/article/view/4305


*** Sabato, E. (1951), Hombres y engranajes. Recuperado de: http://biblio3.url.edu.gt/Libros/2012/LYM/homb_engSaba.pdf














Comentarios


bottom of page